El Festival Revela’t explora qué lugar ocupa lo analógico

El Festival Revela’t explora qué lugar ocupa lo analógico 200 años después de la primera fotografía

El festival vuelve del 1 al 18 de octubre a Vilassar de Dalt con 25 exposiciones y una edición marcada por el lema Maneres d’escapar y la celebración del bicentenario de la fotografía.

El Festival Revela’t vuelve este otoño a Vilassar de Dalt con 25 exposiciones de artistas y colectivos nacionales e internacionales. Bajo el lema Maneres d’escapar, el festival explora distintas formas de fuga y evasión y aprovecha los 200 años de la primera fotografía para mirar también al presente y preguntarse qué lugar sigue ocupando lo analógico en un mundo en el que producimos y consumimos imágenes compulsivamente. El Festival Internacional de Fotografía Analógica Contemporánea celebra su 14.ª edición del 1 al 18 de octubre, con el fin de semana del 16, 17 y 18 de octubre como núcleo principal de actividades.

Puedes consultar toda la programación en este enlace.

De la primera fotografía a un mundo saturado de imágenes

Hace 200 años conseguir que una imagen permaneciera fijada sobre una superficie era todavía un problema por resolver. Nicéphore Niépce experimentó con una cámara oscura y una placa recubierta de betún fotosensible hasta conseguir Vista desde la ventana en Le Gras, considerada una de las primeras fotografías permanentes de la historia. Para conseguir aquella imagen hicieron falta varias horas de exposición.

Vista desde la ventana en Le Gras
Vista desde la ventana en Le Gras.

Poco más de una década después, Louis Daguerre presentó el daguerrotipo, un procedimiento que reducía los tiempos de exposición y permitía obtener imágenes detalladas y duraderas. Boulevard du Temple, realizada en París en 1838, es además una de las primeras fotografías en las que aparece una persona: un hombre que permaneció quieto el tiempo suficiente para quedar registrado mientras le limpiaban los zapatos. De esta manera, la fotografía empezaba a salir del terreno de la experimentación para convertirse poco a poco en una nueva forma de representar, documentar y recordar el mundo.

La distancia entre tomar una fotografía y verla se fue reduciendo hasta prácticamente desaparecer. En 1997, Philippe Kahn fotografió a su hija recién nacida con una cámara digital y consiguió enviar la imagen prácticamente en tiempo real utilizando un portátil. Dos años después, en 1999, llegaría el primer teléfono comercial con cámara integrada.

Philippe Kahn
Fotografía de Philippe Kahn.

Hoy hacer una fotografía, verla y compartirla pueden formar parte prácticamente del mismo gesto. En ese recorrido, de las horas de exposición a la imagen instantánea, también ha cambiado nuestra relación con lo que fotografiamos, lo que conservamos y lo que acaba formando parte de nuestra memoria.

200 años de fotografía y memoria

Coincidiendo con el bicentenario, Revela’t estrena este año la I Jornada de Patrimonio Fotográfico y Cultura Visual, que tendrá lugar el 16 de octubre en el Castell dels Marquesos de Santa Maria de Barberà. El encuentro propone conectar la investigación, la preservación y la interpretación del patrimonio fotográfico con su papel en la cultura visual contemporánea.

Y una de las historias de esta edición que explican mejor ese recorrido es la de Manel Armengol, homenajeado este año por Revela’t con el Distintiu de Plata.

El 1 de febrero de 1976, Armengol salió a fotografiar una manifestación en Barcelona que reclamaba amnistía para los presos políticos. Documentó también la posterior carga policial por parte del régimen franquista. Sus imágenes tuvieron que salir clandestinamente del país para poder publicarse y llegaron a medios internacionales como The New York Times, Time o Paris Match.

Aquella mañana cambió además su trayectoria. Armengol todavía trabajaba como periodista, pero esas fotografías marcaron un punto de inflexión en su carrera.

Manifestacions a Barcelona, 1976

Cincuenta años después, Manifestacions a Barcelona, 1976 permite volver sobre aquel momento desde otro lugar. Las imágenes son ya parte de la memoria colectiva, pero el propio Armengol recuerda que la memoria no se conserva sola: además de las fotografías publicadas, están los negativos, las transparencias, las copias y los archivos que las hicieron posibles.

Su historia conecta además con Maneres d’escapar desde un lugar muy concreto: aquellas imágenes documentaron a una sociedad que trataba de salir de décadas de represión. Como resume el propio festival, la fotografía también puede ser una forma de escapar del silencio y del olvido.

¿Por qué seguir haciendo fotografía analógica?

Dos siglos después de aquellas primeras experiencias, espacios tan especiales como Revela’t plantean otra pregunta: ¿por qué seguir haciendo fotografía analógica cuando producir una imagen nunca había sido tan fácil?

El festival parte de un gesto sencillo: detenerse un instante, mirar de otra manera y esperar. “Para atrapar el mundo hay que salir de él un instante”, plantea el texto de esta edición al relacionar directamente esa pausa con el proceso analógico.

No se trata tanto de enfrentar lo analógico a lo digital como de reivindicar una práctica que sigue trabajando con materiales, técnicas, experimentación, error y procesos físicos. La imagen importa, pero también todo lo que ocurre antes de que exista.

Surfland, de Joni Sternbach.
© Joni Sternbach

Esa materialidad aparece, por ejemplo, en Surfland, de Joni Sternbach. Desde 2006, la fotógrafa retrata a surfistas de distintas partes del mundo utilizando ferrotipo mediante colodión húmedo. Las fotografías se crean y revelan en la propia playa, que se convierte al mismo tiempo en escenario, estudio y laboratorio.

Lo analógico aparece así no como una vuelta nostálgica al pasado, sino como un lenguaje que sigue produciendo fotografía contemporánea.

25 maneras de escapar

La idea de detenerse, tomar distancia o buscar otro lugar articula también las 25 exposiciones de esta edición. Revela’t entiende Maneres d’escapar en un sentido amplio: escapar a través del ocio, del lugar o de nosotros mismos. No propone una única respuesta, sino distintas maneras de acercarse a la fuga desde la fotografía.

En Caín, J. M. Castro Prieto parte de una condena social, moral y heredada para plantear una fuga simbólica: escapar de un relato escrito por otros. Sus imágenes evitan una interpretación cerrada y dejan al espectador completar sus resonancias.

Tracy L. Chandler vuelve en A Poor Sort of Memory al desierto de California donde encontró refugio durante una infancia marcada por el caos familiar y la muerte de su padre. Décadas después regresa como madre a esos mismos lugares y reconstruye sus recuerdos entre memoria, fantasía y ficción fotográfica.

La idea de escapar cambia completamente en Mare Nostrum, de Markus Kaesler. A partir de datos de ACNUR correspondientes al periodo 2019-2023, el artista reúne 2.749 fotografías realizadas con cámaras estenopeicas flotantes y copiadas en cianotipia con agua del propio Mediterráneo: una por cada persona que, de media anual según esos datos, murió intentando llegar a Europa.

Museo Nómada de la Fotografía

Y en Falsos lugares perfectos, el Museo Nómada de la Fotografía analiza cómo las postales contribuyeron a construir Canarias como un paraíso idealizado. Fotografías realizadas entre los años veinte y setenta muestran la maquinaria visual que convirtió el paisaje insular en una promesa de evasión y en un producto turístico.

Entre una historia heredada, un refugio personal, una frontera o un paraíso construido para el turismo, las exposiciones muestran que escapar puede significar cosas radicalmente distintas dependiendo de quién lo haga y desde dónde.

Talleres creativos: del laboratorio al fanzine

La programación práctica permite acercarse también a los procesos que hay detrás de las imágenes. Revela’t organiza talleres de revelado y positivado en color y blanco y negro, lith printing, positivo directo, fotografía química contemporánea, creación de un fanzine colectivo y recuperación de fotografías y archivos olvidados.

Positiu directe en B/N con Chechu de Disparafilm
Positiu directe en B/N con Chechu de Disparafilm

Durante el 16, 17 y 18 de octubre, el fin de semana destacado, gran parte de los artistas estarán en Vilassar de Dalt. Esos días se concentrarán las visitas guiadas, conferencias y presentaciones, visionados de portfolios, actividades familiares y el Market fotográfico, con cámaras de segunda mano, carretes, copias de autor y fotolibros.

Información útil

Festival Revela’t 2026 — Maneres d’escapar
Cuándo: del 1 al 18 de octubre de 2026
Fin de semana destacado: 16, 17 y 18 de octubre
Dónde: Vilassar de Dalt (Barcelona)
Qué: 25 exposiciones repartidas en seis espacios, además de talleres, conferencias, visitas guiadas, visionados de portfolios, actividades familiares y market fotográfico.
Entradas: puedes comprarlas aquí.

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